Siento que la vida me pasa en cámara lenta, como en las películas cuando el tiempo se detiene y la imagen gira alrededor para que podamos observarla desde todos los ángulos para disfrutar del detalle que las situaciones tienen fuera del tiempo y el espacio.
Imaginé una infinita escalera caracol de mármol, alrededor el universo y en el centro un haz de luz en el cual flotan nuestras existencias. Podía subir y bajar, darle la vuelta, detener el tiempo y aún así, elegía que transcurra para verlo fluir venciendo el temor que eso implica. Miedo de perder la fotografía perfecta, pero con la certeza que las almas necesitan danzar sin fin alguno. No existe ayer ni mañana, solo hoy.
En la oscuridad rodeada del abrazo más pleno, de esos en los cuales podés perderte y dejar que todos los lobos del mundo vengan a soplar la casa porque más que de ladrillos es de titanio y sin importar cuantos huracanes arrasen, va a seguir estando ahí. Un brazo que me rodea, una pierna que se enrosca, mi cuerpo que se deja estar en la crisálida y un último beso antes de dormir.
Cierro los ojos y el momento de compartir se transforma, ya no somos uno -nosotros-, somos vos y yo -juntos- independientes en nuestros pensamientos.
Me dejé vagar sin rumbo, jugando escalón por escalón, viendo las vetas de polvo a través de la luz hasta que en una vuelta de la escalera, lo encontré. Miraba atentamente, me traspasaba con sus ojos. Nuevamente sentí su olor, vívido como mi propia piel húmeda de transpiración. Intenté verlo pero no pude mantener la mirada, sonreí al tiempo que bajaba la vista. Escuchaba su voz ronca de juventud en mi oído, me habló de tiempos y vidas pasadas, de la suavidad de mi piel y las ganas compartidas.
Junté coraje. Busqué donde estaba, recorrí el espacio, seguí el nítido canto de sirena hasta que lo encontré detrás de un paño que supuse cubría una puerta y me detuve un instante. Inspiré profundo mientras aún sentía sus palabras lamiéndome como terciopelo, corrí el velo y las tinieblas poco a poco fueron descubriendo lo que había tras ellas, lo miré fijamente y volví a sonreír, asombrada pero sin sorpresa. Encontré un espejo.
Esto es el equilibrio, pensé.
29 julio, 2009
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9 comentarios:
Ahhh... pero esto es poesía pura!!! Uno de los posts más inspirados que leí en muchísimo tiempo, un placer leerlo y sentir como estimula mi visión artística de las cosas.
Fians4k: Un poco sonrojada le digo, gracias.
Qué lindo, Perra. Me encantó, me encantó mucho.
Abrazo.
La espío
(detrás del espejo)
El equilibrio es lo que todos buscamos desesperadamente, algo que le dé sentido a la vida y que nos haga sentir que nuestra existencia no es en vano, que no fuimos tan fugaces como las estrellas de los deseos. El equilibrio esta en el amor y en la tranquilidad de haber hecho las cosas correctas, la madurez que sólo el tiempo te da, el descubrir eso que te gusta hacer y encontrar la manera de que te sirva para la vida, es fácil decirlo pero muy difícil hacerlo.
Definitivamente no es el dinero ni el poder, es la capacidad de decidir que puedes hacer con ellos.
Cel: A mí también.
Mr_Em: ¿Qué hay detrás del espejo?
Juan Manuel: El poder, es el poder hacer lo que uno realmente desea. No es fácil encontrar eso.
El equilibrio es búsqueda de paz interna, condición fundamental para el crecimiento interior.
Resumido y categórico.
Buenos días, lindo post perra.
Sin embargo, me permito disentir con usted señorita. Considero que el equilibrio, la busqueda de paz interior, es una forma de crecer, pero no creo que sea la única, ni mucho menos la fundamental. Creo en la Guerra. Creo en el cielo y en el infierno. Y creo que aquellas mentes más iluminadas fueron las que supieron pasar de un extremo al otro.
Ahora bien... podríamos decir que esas personas no se caracterizaron por ser equilibradas. Y sería verdad. Quizá mi discusión se apoya mi creencia de que últimamente el marketing instaló la "paz interior" como algo más relacionado a la aceptación del status quo que a un crecimiento propio.
Al fin de cuentas, es un tema muy interesante y amplio.
yo no sé.
Perra, creo que me confundes con Juan Manuel, yo soy José Manuel(xristoperu32 en el twitter) y si la respuesta era para mí, sí, estamos de acuerdo, la paz interior lo es todo, sólo así puedes vivir tranquilo
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