22 julio, 2009

Cosas de ebria

-Perder la cuenta de los mojitos.

-Jugar con las frutas de la barra para encontrar el tamaño adecuado de un miembro.

-Llamar a Untagged el día del amigo. No le dije feliz día. Algo de respeto me queda.

-Aceptar un trago de un desconocido.

-Dejar que un amigo me robe un beso porque tenía curiosidad de saber como eran los suyos.

-Decirle "no hay necesidad; andá a cogerte a otra, conmigo podés hablar".

-Bailar tango.

-Hacer planes para ir a 5 lugares y cumplir con todos (casi).

-No ir a una cena que me esperaban e improvisar una reunión que no existía.

-Cantar Frank Sinatra seguido de Nino Bravo.

-Terminar la botella de whisky.

-Quedarme a dormir literalmente pero cucharita.

2 comentarios:

José Manuel dijo...

Larga vida de juerga Perra y mucho cuerpo para resistirla, yo he guardado las copas que se comparten con muchos, por ahora sólo hay un par, dos copas que se llenan juntas y se ponen a conversar, que comparten los problemas y hasta gustan de liar, tal vez será que solo no me gusta estar, pero ya no quiero ir de bar en bar.
Dejando la rima que me marea, para mi ahora es tiempo de conjugar el verbo del único par…. Caray no lo pude evitar.

Juan Manuel dijo...

Que lindo es terminar una botella de Whisky. Terminé hace poco una de Jack Daniels. Personalmente me deja una sensación muy rara. Siempre terminé botellas de whisky escondido entre los humos de algún cigarrillo y alguna otra cosa tambien. Y siempre, siempre, me invade una sensación muy profunda, pesada, de introspección. No sé el porque. Tampoco me interesa averiguarlo. Digamos simplemente que me gusta mucho el whisky.